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Despido objetivo declarado improcedente

¿Porqué muchas veces un despido objetivo por causas económicas es declarado improcedente?

A veces ocurre que un despido objetivo por causas económicas 

despido objetivo declarado improcedente
despido objetivo declarado improcedente

es declarado improcedente, y el empresario no entiende los motivos, puesto que, su empresa pasa por serias dificultades económicas, arrastra pérdidas, o continuas disminuciones en los beneficios.

Estos supuestos se dan por haber incurrido en errores formales a la hora de plantear el despido.

Algunos errores formales habituales:

  • La no comunicación escrita del despido al trabajador.
  • Una carta de despido sin aclarar exactamente los motivos del despido. En este punto hay que decir, que la mayoría de las gestorias
    • tienen cartas modelo o tipo que utilizan de manera genérica para todas las empresas que representan, con lo que, mal favor le hacen a sus clientes.
    • No poner a disposición del trabajador, junto con la comunicación del despido, la indemnización. O bien no aclarar la falta de disposición de efectivo de la empresa para tal fin. O abonar una parte, sin mayor aclaración.
    • No abonar o poner a disposición el preaviso.
    • Así como, otra serie de errores que hacen que el despido no quede ajustado a derecho, convirtiéndolo en improcedente.

    Éstos son algunos de los errores más genéricos que hacen que un despido objetivo declarado improcedente.

    Para valorar la correcta formalización de un despido hay que estudiar no sólo la empresa concreta, sino, el caso concreto dentro de la empresa.

    Cuanto más minucioso sea el estudio mayores garantías formales va a tener.

  • Es esencial por parte del empresario contratar los servicios de un abogado especialista en laboral  para evitar que un despido objetivo por causas económicas sea declarado improcedente.

    despido objetivo declarado improcedente

    Cuando un despido objetivo declarado improcedente, se produce una importante diferencia en las indemnizaciones a abonar al trabajador.

    En el despido objetivo la indemnización es de 20 días por año de trabajo, con un tope de 12 mensualidades.

    En el despido improcedente la indemnización sube a entre 33 y 45 días dependiendo de las fechas en las que el trabajador haya prestado sus servicios, y el tope también varía entre 24 y 42 mensualidades.

  • La empresa tiene que contratar los servicios de un abogado especialista en estas materias.No hay que lanzarse a despedir sin asesoramiento previo. El abogado preparará el despido y gestionará los momentos y las pautas necesarias.