Incapacidad Permanente derivada de Accidente de Trabajo.

Incapacidad Permanente derivada de Accidente de Trabajo.

La Incapacidad Permanente en su grado de Parcial, Total, Absoluta y Gran Invalidez puede sobrevenir como consecuencia de un Accidente de Trabajo.

Muchas veces ocurre un accidente de trabajo por un mal movimiento, un movimiento brusco, o una caída en nuestro puesto de trabajo.

accidente de trabajo
Accidente de Trabajo

Si la curación no es total, y termina con una patología crónica, puede terminar en una Incapacidad Permanente.

Además, si la misma se ha debido a una lesión corporal sufrida como consecuencia del trabajo que estamos ejecutando, entonces, estamos ante un Accidente de Trabajo.

Baja Médica

El accidente de trabajo puede conllevar una baja médica por no poder trabajar.

Si la baja médica es persiste, y terminamos con reducciones anatómicas o funcionales que, de manera definitiva disminuyen o anulan la capacidad para trabajar, entonces, nos encontramos ante una Incapacidad Permanente.

Esta Incapacidad Permanente será de distinto grado dependiendo de la importancia de las reducciones.

Muchos de los accidentes de trabajo se deben a la falta de medidas de protección y seguridad en el trabajo.

El cumplimiento de la normativa tanto por el empresario como por los trabajadores es esencial.

Cumpliendo la normativa se evitan muchos accidentes de trabajo.

La baja médica está encaminada a la curación definitiva del trabajador, a fin de conseguir su completa recuperación sin secuelas.

Legalmente la baja médica tiene una duración determinada, concretamente puede ser de un máximo de 18 meses o 545 días.

Incapacidad Permanente

Finalizada esta baja médica, o bien el trabajador se ha recuperado o comienza un proceso para reconocerle una Incapacidad, proceso que puede ser de oficio por el INSS o a instancia del trabajador.

Si la situación es clara y el Equipo de Evaluación de Incapacidades (EVI) así lo considera, entonces será el INSS de oficio el que aprobará la Incapacidad Permanente en su grado de Total, Absoluta, o Gran Invalidez, dependiendo del grado de las reducciones anatómicas o funcionales que, de manera definitiva disminuyen o anulan la capacidad para trabajar del trabajador afectado.

incapacidad permanente
incapacidad permanente

En el supuesto, que el INSS deniegue la solicitud de Incapacidad Permanente, se podrá recurrir la decisión presentando la correspondiente Reclamación Previa.

Si la Reclamación Previa es desestimada, entonces disponemos de un plazo de 30 días para interponer la correspondiente demanda ante el Juzgado de lo Social.

¿Qué tipo de incapacidad me corresponde?

Dependiendo de las reducciones anatómicas o funcionales que el trabajador tenga ya como permanentes, le corresponderá una u otra incapacidad en sus distintos grados.

Tipos de Incapacidades Permanentes

Dependiendo del grado de las reducciones anatómicas o funcionales definitivas, y del grado en el que disminuyan o anulen la capacidad para trabajar, tenemos distintos grados de incapacidad permanente.

La Incapacidad Permanente puede ser valorada y concedida de oficio, habiéndose iniciado el expediente por el INSS o por la MUTUA.

En muchos casos, es el trabajador el que inicia e insta el reconocimiento de esta Incapacidad.

Incapacidad Permanente Parcial

Terminada la baja médica o Incapacidad Transitoria, puede ser que el trabajador no esté al 100%, y por lo tanto tenga una merma que, aunque no le impida desarrollar su trabajo con total normalidad, sí es objeto de pensión por enfermedad.

La Incapacidad de menor grado es la Incapacidad Permanente Parcial, en esta Incapacidad, lo que le corresponde al trabajador es el derecho a un total de 24 mensualidades de su base reguladora.

Esta incapacidad supone una disminución superior a un 33% del rendimiento normal, sin que impida al trabajador la realización de su actividad, y de las principales y fundamentales funciones.

Incapacidad Permanente Total

Esta incapacidad limita al trabajador de manera que ya no puede llevar a caso su profesión habitual, pudiendo sin embargo, realizar otros tipos de trabajo.

Así por ejemplo, un camionero que ya no pueda conducir debido a esta incapacidad, pero que sin embargo pueda trabajar en un supermercado como reponedor, o en un almacén, etc.

En esta incapacidad al trabajador le corresponde una pensión mensual del el 55% de la base reguladora que tenía a fecha del accidente de trabajo.

Si el trabajador tiene mas de 55 años y no tiene otro trabajo, esta pensión puede llegar al 75%, si es solicitado por el mismo.

Incapacidad Permanente Absoluta

La Incapacidad Permanente Absoluta supone la imposibilidad de que el trabajador pueda desarrollar cualquier trabajo, sea del tipo que sea.

En esta incapacidad al trabajador le corresponde una pensión mensual del 100% de su base reguladora.

Para que le sea reconocida esta incapacidad, el trabajador padecerá unas reducciones anatómicas y funcionales de tal magnitud que imposibilitan desarrollar cualquier tipo de trabajo, cualquier profesión, y no sólo la habitual.

Esta incapacidad es incompatible con el desarrollo de cualquier trabajo o actividad profesional.

Muchas de las veces, la Incapacidad Permanente Total deriva en una Incapacidad Permanente Absoluta.

Esto es debido a la evolución negativa de la Incapacidad Permanente Total, cuyas reducciones se agudizan, viéndose incrementadas y por lo tanto aumentando el grado de las reducciones anatómicas o funcionales definitivas.

Gran Invalidez

gran invalidez
gran invalidez

La incapacidad de mayor grado es la Gran Invalidez.

En este caso el trabajador no sólo no puede desarrollar ningún trabajo, sino que además, necesita, en muchos casos, de la asistencia de otra persona que le ayudan para poder llevar a cabo su vida cotidiana.

La prestación por Gran Invalidez consiste en una pensión vitalicia del 150% sobre la base reguladora.

Entre las enfermedades que dan lugar a esta Incapacidad se encuentran la ceguera, la paraplegia y la tetraplegia, entre otras.

Tendrá derecho al 100% de la base reguladora, y la pensión se podrá incrementar con un complemento destinado a remunerar a la persona que le atienda.

Indemnización por Accidente de Trabajo

Cuando el Accidente de Trabajo es causa de Incapacidad Permanente, ya sea Total, Absoluta o Gran Invalidez, entonces el Accidente da derecho a una indemnización.

Por supuesto que, si el Accidente causa la muerte del trabajador, hay derecho a una indemnización para su familia y allegados.

En cuanto a la indemnización que pudiera corresponder, ésta es cuantificada por las tablas y normas contenidas en el Baremo de la Ley 30/2015, que se aplica como legislación subsidiaria.

Así, en esta ley encontramos los criterios, normas y que se tienen en cuenta para el cálculo de la indemnización correspondiente.

También, encontramos en dicha Ley los beneficiarios de la indemnización en caso de fallecimiento.

La indemnización ha de ser reclamada en plazo para evitar que prescriba. Por eso, es muy necesario, acudir a un especialista en estas materias para que sus derechos queden defendidos.

En cuanto a la indemnización de convenio, la mayoría de los convenios exigen el reconocimiento de al menos la Incapacidad Permanente, en su grado de Total.

Y, dependiendo del sector y del convenido de aplicación, la indemnización es de mayor o menor cuantía.

De la indemnización de convenio responde la empresa, salvo que tenga asegurado el siniestro.

Un accidente de trabajo bien defendido puede suponer una importante indemnización.

Recargo de Prestaciones

Cuando el accidente de trabajo se debe al incumplimiento de normas de prevención de riesgos laborales, la Inspección de Trabajo traslada el informe al Instituto Nacional de la Seguridad Social, en dicho informe la propia Inspección valora el porcentaje que estima corresponde de recargo de prestaciones a imponer a la empresa.

Este recargo viene a ser del 30%, 40% y 50%, dependiendo de la gravedad del incumplimiento.

En estos casos, además de imponer la Inspección de Trabajo la multa que corresponda, el INSS impondrá el recargo de prestaciones a la empresa.

Este recargo puede imponerse tanto si se trata de una Incapacidad Temporal como si se trata de una Incapacidad Permanente.

Las prestaciones reconocidas al trabajador se verán incrementadas en el porcentaje que el INSS y la Inspección estimen del recargo de prestaciones.

Si el INSS no impone de oficio el recargo de prestaciones a la empresa, éste puede ser solicitado por el trabajador.

Si el recargo es denegado, se puede demandar ante los Juzgados de lo Social.

Determinación de Contingencia

La determinación de contingencia es el procedimiento que vamos a utilizar si al trabajador no le es reconocido el accidente laboral o la enfermedad profesional, y se reconoce por el INSS como accidente no laboral o como enfermedad común.

Defendiendo la contingencia profesional del accidente, con las pruebas correspondientes.

Y si el INSS nos lo deniega, demandaremos ante los Juzgados de lo Social.

El reconocimiento de accidente laboral es muy importante para el trabajador, puesto que, la pensión de incapacidad permanente se ve incrementada en relación con la que se recibe por accidente no laboral.

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